Solo

No te asustés. Quedate. Tan sólo… hace mucho no duermo, ¿sabés?, es sólo eso. ¿Alguna vez estiraste tu mano en el aire tratando asir entre tus dedos algo invisible? Es algo que hago demasiado últimamente, y en la oscuridad. Como si por alguna razón buscara refugiarme en ella, ocultar estos movimientos. Lo que en realidad no tiene mucho sentido, porque, bueno, son movimientos sin sentido. Pero ahí está, de repente pestañeo o me distraigo y ahí está, aparece mi mano tanteando la nada porque sí, a lo tonto, abriendo los dedos, cerrando y abriendo el puño. Como si tuviera un corazón entre mis manos latiendo en el vacío infinito de la palma de mi mano. De veras, nunca supe bien porque lo hago… Pero no, no te vayas. Si lo preferís puedo echar un poco de leña, avivar el fuego. Sí, eso quizás sería agradable. ¿Te dije que hace mucho que no logro pegar un ojo? Es frustrante la verdad. Llegué a un punto en que de veras no estoy del todo seguro si lo que quiero es dormir, o echarme boca arriba y apagar por un momento mi maldito cerebro. Y hay un zumbido. Sí, un zumbido extraño, así como un bssss, bssss, como si en mi cabeza tuviera el ojo estancado de un televisor muriéndose en lamentos entrecortados de sonido blanco. Es irritante, porque en realidad estoy seguro que es un sonido que nunca se va, tan sólo está ahí, impertérrito, y yo simplemente luego me olvido que está. Y ahí es cuando duermo. Creo. Es algo raro, me cuesta reconocer el instante de vigilia del onírico. Es como esa sensación que tengo cuando estoy con vos. No lo tomés a mal, eh. Sólo que, bueno, a esta altura yo ya estoy seguro de que me odiás, pero que puede que de a momentos logre que te olvidés de ello, y por eso podemos compartir estos momentos. No sé si es algo malo tampoco. Disfruto de estos momentos, así como también disfruto cuando logro finalmente dormir algo… Mirá, mirá, ¿ves? Ahí lo hice de nuevo, lo de la mano. ¿De qué estábamos hablando? Ah, sí, ya recuerdo, iba a echar un poco más de leña al fuego ¿Tenés frío? Es lo normal. Todos dicen que tienen frío cuando llega la noche por acá. Yo no. Creo que debo tener piel gruesa o algo por el estilo porque de veras no me molesta. Podría estar acá sin el fuego y a oscuras y estaría perfectamente bien. Pero no podría estar solo. No me hace bien. No. Pienso demasiado cuando estoy solo. Y sin embargo; sin embargo tampoco puedo decir que soy una persona de grupos. No sé funcionar en esas situaciones. Ya sabés, todo el mundo parece actuar de manera diferente cuando está en grupo, pero a mi como que se me apaga algo, no sé, el factor social o algo, y entonces como que no sé como interactuar, no sé como reaccionar con el otro que tengo al lado. No lo siento así cuando estoy cara a cara solo frente a otro, es ahí donde siento que puedo soltarme más, abrirme… Vamos acercate, te va a hacer bien el calor. Si te incomoda puedo moverme más allá. Sé que las manchas pueden incomodan a la mayoría, sobre todo las de la cara. Pero, hey, yo ya me acostumbré a ellas. Tampoco es como si tuviera oportunidad de cruzarme con muchos espejos estos días, ¿no? Mi espejo, al menos en ese sentido, es la reacción del resto, de los que me voy cruzando por aquí o por allá. Ya sé, ya sé. No lo decía para recriminarte nada, eh, tan sólo lo sugería por cortesía. A mi ni siquiera me molestan ya. Lo único que resiento es lo del brazo derecho. Cuando se empezó a infectar y tuve que… bueno, no fue algo muy bonito, ni fácil de hacer. Por suerte alcancé cortarlo a tiempo y apenas si me quedaron las manchas como consecuencias. Pero la saqué barata puedo decirte. En esos días había otra chica por aquí que no tuvo tanta suerte. ¿Alguna vez viste alguno en la etapa de las pústulas? Pfff, bueno, estás de suerte entonces… Lo siento, estoy haciéndolo de nuevo, ¿no? No es mi intención, te lo juro. No te vayás, quedate, al menos hasta que amanezca. No soy muy bueno con las primeras impresiones. Me pongo nervioso y hablo tonterías. Pareciera que todavía cargo con algunas manías del viejo mundo: esto de la mano, lo de no poder dormir. A cualquier otro la urgencia del sobrevivir lo habría puesto a maquinar sobre lo inmediato, sobre la comida, el refugio y esas cosas. Y no me malentiendas, son cosas importantes, pero a mi esto de la soledad ha acabado por acentuar cosas que yo ya sospechaba como latentes, pero que ahora están, como decirlo, ¿palpables? Sí, palpables puede ser. A esta altura tengo la certeza de que todo tiene que ver con el tacto, y la oscuridad, y las manchas y nada más… ¿Tenés hambre? Perdóname olvidé preguntarte desde un comienzo. No te digo que soy malo para las primeras impresiones. No vayas a pensar que soy siempre así, eh. Hagamos algo. Voy a aflojarte un poco las cuerdas de las manos para que puedas comer un poco más cómoda, y me voy a alejar unos pasos, así no estás todo el tiempo pendiente de lo que yo haga o deje de hacer, ¿sí? A ver, ahí va. Tranquila ahora. No tengo mucho para ofrecerte, pero estos días es bien sabido que un plato de comida caliente no es para despreciarle a nadie. Eso, ¿ves? Tranquila. Por eso tampoco te ate las piernas desde un principio. Te prometo que no te voy a hacer daño, ¿está bien? Mirá, tan sólo me voy a alejar unos pasos para dejarte comer tranquila. Luego podés hacer lo que quieras. Podés irte ahora, o esperar a que amanezca. Aunque de veras me agradaría que te quedaras. No me gusta estar solo… No, no fue así. No sé que es lo último que recordás, pero juro que no tuve nada que ver con lo que le pasó a tus amigos. De acuerdo, de acuerdo, me estoy alejando, ¿ves? Sabía que tendrías una reacción así, por eso preferí atarte las manos antes de que despertaras. Y mirá que no fue fácil de hacer con una sola mano, eh. Pero estoy en desventaja acá, así que vamos, tuve que tomar precauciones. Podemos tan sólo… mirá, tan sólo quiero hablar con alguien por un momento, ¿sí? Y de veras creo que sería un lindo gesto que esa persona no estuviera amenazando mi vida a cada momento. Creéme, mi insomnio no necesita más razones para alimentarlo. Tampoco mi paranoia… ¿Me dirías tu nombre? El mío es, bueno, solían llamarme Sherpa, que supongo era mi apellido o algo, porque no me suena a nombre la verdad, y si es un apodo medio que apesta, así que digamos que es mi apellido. ¿El tuyo? Bueno, no, no tenés que decírmelo todavía si no querés. Aunque tenés cara de nombre corto. Sí, ya sabés, de esos pueden ser diminutivos que luego quedan y quedan, y después tu nombre largo y completo resultó no ser otra cosa más que un sustantivo propio que el tiempo y tu círculo social fagocitó y vomitó en aquellas dos sílabas que ahora te identifican para toda la vida… Aunque bueno, capaz me equivoco… Perdón. Hace mucho que no hablo más que conmigo mismo. Y no me considero para nada un buen interlocutor. Aunque curiosamente, siempre me consideré una persona que sabe escuchar. Ya sabés, de esos que de veras escuchan y prestan atención a lo que decís. Por que bueno, todo lo dicho siempre importa. Nada es al azar y bla bla bla, ya sabés, todo relacionado a esa mierda energética que andaba dando vueltas antes de que el mundo se fuera al carajo… Te duele la pierna, ¿no? No creo que quieras ver allí abajo, posiblenombrecorto. Lo que sea que los haya atacado los atacó mal y fuerte. Creo que la única forma en que sobrevivas ahora, es que te cortés esa pierna. Yo te puedo ayudar. Podría haberlo hecho antes, mientras estabas noqueada por la baba esa que sueltan los shiqma al cazar, pero no quería hacerlo sin tu permiso. No es bueno despertarse en pedazos. Yo lo sé. Y quizás por eso también me cuesta dormir tanto… Depende de vos. Ya no quedan muchas decisiones que podamos tomar y que de veras importen, pero esta es una de ellas. Sin la pierna vas a ser lenta, un lastre para cualquiera y sobre todo para vos misma. Y si te la dejás a lo sumo tendrás un buen día o dos, hasta que las manchas ocupen toda tu piel. Depende de vos… ¿Que porqué hago esto? Qué sé yo. No sé. Es una charla. Y no me gusta estar solo. La soledad te empuja a hacer cosas terribles y fantásticas. Y ahora vos sos una de ellas. Una cosa terrible y fantástica que divaga en la eternidad del peso absoluto de una decisión imposible. Sos lo más interesante que me pasó en quien sabe cuánto tiempo. Tan sólo sobrevivir ya no es interesante. Creo. No sé. Morir debe tener su atractivo también… Hagamos esto, yo me voy a recostar en aquel rincón y voy a intentar dormir algo, o al menos a simular que lo hago, pues simular a veces ayuda también. Cuando vos quieras mi ayuda, gritá mi nombre: Sherpa, ¿te vas a acordar? Y si decidís matarme o algo gritá el tuyo mientras lo hacés, posiblenombrecorto, así al menos me regalás eso, ¿sí? ¿suena justo?… más bien suena extraño, ya sé. Pero yo soy extraño. Y llevo demasiado tiempo solo. Quizás al escuchar tu nombre me sienta más normal. Un poco. O al menos me quitaría la duda esta de saber si me volví completamente loco al fin y si en realidad ya estoy hablando solo sin nadie alrededor, y las manchas se comieron el resto de mi brazo, y yo jamás logré cortarlo del todo… Bueno, eso, sabés a que me refiero, ¿no? Bueno, puede que más adelante me entiendas. O no. Depende de vos.

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